Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
A gran seca, gran mojada.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
No te enamores hasta el punto de no saber cuándo llueve
Que llueva, que no llueva, pan se coge en Orihuela.
En invierno y verano la capa en la mano.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Mayo ventoso, año hermoso.
El que no sea cofrade, que no tome vela.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El tiempo todo lo amansa.
El ave canta aunque la rama cruja.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
El tiempo todo lo pone a prueba.
Escucha el viento... que inspira
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Muchos Trueno y nada de auga.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
Nunca falta un roto para un descosido.
La niebla deja el tiempo que encuentra
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Si llueve el día de la Ascensión, cuarenta días de agua son.
El vino ha ahogado a más hombres que el mar.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Cuando el ventero está en la puerta, el diablo está en la venta.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara, cuando truena.
La cuerda se rompe siempre por lo más flojo.
Este navega con banderita de pendejo.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Invierno claro ni en verano nublado.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Neblina, del agua es madrina.
Cuando llueve en San Canuto, tres meses justos.
Más fluye el aceite y más manchas se generan.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
La nuez llena, menos que la vana suena.