El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
Si ves las estrellas brillar, sal marinero a la mar.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Agua del cielo no quita riego.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
A buen puerto vas por agua.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Lluvia en Agosto, más miel y más mosto.
Si la manga no es amplia no ondea
Ir de capa caída.
Reza, pero no dejes de remar.
Barco amarrado no gana flete.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
El arco iris brilla después de la tempestad.
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Cuando el pelo enrasa y el raso empela, con mal anda la seda.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
En verano hasta el más seco suda.
Antes doblar que quebrar.
Si llueve en Santa Bibiana, llueve cuarenta días y una semana.
Que llueva en Abril y Mayo, aunque no llueva en todo el año.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
Gota a gota, la mar se agota.
Relámpago al oriente, agua al día siguiente.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Siempre se rompe la soga por lo más delgado.
La barca pasa, la orilla queda
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Cuando el cuquillo canta, tan pronto sol como agua.
No juzgues el barco desde tierra
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Llevar agua al mar.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
El dueño de la casa sabe donde gotea su tejado.
El agua hace sudar; el vino, cantar.