Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
El pez grande se come al chico.
Mujer precavida vale por dos.
Noche toledana. (Irse de farra).
Quien se quemare, que sople.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Según sea el paño, hazte el sayo.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Añorar el pasado es correr tras el viento.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien cerca halla, cerca calla.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
De esta agua no beberé.
No calientes horno para que cueza otro.
Lo que han de comer los gusanos, que lo disfruten los cristianos.
Al perro muerto, échale del huerto.
Flores en Mayo, tarde o temprano hallo.
Se llena antes el ojo que el papo.
Favorecer, es por norma perder.
Como es la mujer, así es la casa.
Buen vino y sopas hervidas, le alargan al viejo la vida.
Pobreza, víspera de vileza.
Si quieres ser cornudo, ándate a la caza a menudo.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
A la mañana los montes, y a la tarde las fontes.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Cada quien, con su cada cual.
Hija, no comas lamprea, que tienes la boca fea.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Cada perro tiene su hueso, aunque se levante tarde.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Con la boca es un mamey.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.