Planta y cría y tendrás alegría.
Aquí no más mis chicharrones truenan.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
Reflexionar tres veces antes de obrar.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Zapateros; los lunes borrachos y los demás días embusteros.
Más vale que sobre que no que falte.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
El que paga y goza, empata y hasta gana.
Como vaya viniendo, vamos viendo.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El hombre honrado a las diez acostado.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El tiempo es oro, la salud tesoro.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
El pan caliente, mucho en la mano y poco en el vientre.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Quien hizo una, hará ciento.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Acójome a Dios que vale más que vos.
A gallo viejo gallina joven.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Ya me cansé de descansar.
Cuando el bien te sale al encuentro, mételo dentro.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Si el/ella puede hacerlo, significa que yo puedo hacerlo mejor!
El que da primero da dos veces.
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Amanecerá y veremos, dijo un ciego, y amaneció y no vio.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Aseada aunque sea jorobada.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Quien se duerme, no pesca peces.
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.