Es virtud el trabajar, como también el guardar.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Ver y más ver, para aprender, oír y más oír, para aprender y saber decir.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Vivir es morir lentamente.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Para el que quiere, siempre hay trabajo.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Siembra temprano, poda tardío y recogerás grano y vino.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Hay tres cosas que el ser humano necesita en su vida: alguien a quien amar, algo que hacer y una esperanza para el futuro.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El cangrejo de río está del lado del cangrejo de mar.
Pies fríos, corazón caliente.
El que paga la primera ronda, se ahorra la cuenta de la cena.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Amor de asno, coz y bocado.
Panza llena, quita pena.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Para el postrero no hay cuchara.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
Hay más refranes que panes.
Salmón de enero, para mí el primero.
Ese es carne de presidio.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Agrada y te agradarán.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Aquel que guarda siempre tiene.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Ave por ave, el carnero si volare.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Según hagas tu cama, así dormirás.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Camina como viejo y llegarás como joven.