El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
No hay como la mama de uno, que da dos platos por uno.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Tal para cual.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
Conócete a ti mismo.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Cuervos vienen, carne huelen.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Quien busca, halla.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Lo pasado, pisado.
Una cena sin vino, es como un día sin sol.
Por mucho pan nunca es mal año.
Quien miente, pronto se arrepiente.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
No eches toda la carne al asador.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
Quien no se ocupa en vivir esta muriendo continuamente.
Haz tu casa al solano y vivirás sano.
Qué bien canta María después de la comida.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Hacer la plancha.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Más vale prevenir que curar.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
Cada cual se reparte con la cuchara grande.
Después de comer miel, nada sabe bien.
Tarde piaste pajarito.
Mejor precavido, que arrepentido.
Antes de hablar, pensar.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Primero, pensar y después, hablar.
Llámame gorrión y échame trigo.
Antes de criticar, mírate la cola.
Ni vive, ni deja vivir.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.