Si quieres agrandar los campos de la felicidad, comienza por nivelar tu corazón.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
El cierto amigo, en la cosa incierta se conoce.
Más doblado que carpa de camión.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
A Dios, lo mejor.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Como al caballo le prueba el camino, a los hombres les prueba su sino.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Más vale sudar que estornudar.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Mal ajeno es ruin consuelo.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
Digo y redigo que la breva no es higo.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Piensa mal y acertarás, aunque alguna vez te equivocarás.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Con el callar, vencerás.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.