Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
La abundancia mata la gana.
No se puede mamar y protestar.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
El ídolo adulado pronto ennegrece
A caballo de presente no se le mira el diente.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
El que se va no hace falta.
Cosa muy querida, presto perdida.
Los de Morón como son, son.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Escucha lo que ellos dicen de otros, y sabrás lo que ellos dicen de ti.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
El cazador no se frota con grasa y se pone a dormir junto al fuego.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Antes muerte que vergüenza.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Tener todo lo necesario para ser feliz, no es una buena razón para serlo realmente
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Quien más tiene, menos suelta.
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
A casa nueva, puerta vieja.
Poco dinero, poco sermón.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Chupar de la teta.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Buenas cuentas, conservan amistades.