Un indio menos, una tortilla mas.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Pronto y bien no hay quien.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Hacer buenas (o malas) migas.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Muero más xente por comer que por ir a la guerra.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Come, duerme y engorda, y si te llamaren, hazte la sorda.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Al que te quiera mal, cómele el pan, y al que te quiera bien, también.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Al que come beleño, no le faltará sueño.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El comer mató a muchos; el hambre, a casi ninguno.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
El hombre más rico es el que sabe qué hacer al día siguiente
Lentejas, comida de viejas.
Voy a ir hacer un mandado.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Quien no madruga, no caza boruga.
Pajaro que comió, voló.