No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Joya es la fama para bien guardarla.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Ni quito ni pongo rey.
Llenar el tarro.
No hay pero que valga.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Juez con prisa, juez que yerra.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Mentiras y olas, nunca vienen solas.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
A amo ruin, mozo malsín.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
Dinero ten, y a todo parecerá bien.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Para presumir hay que sufrir.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Este es carne de cañón.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Detrás de la leche nada eches.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
La alegría todo mal espanta
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El último que se pierde es la esperanza.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.