En almoneda, ten la boca queda.
Escoba nueva, barre bien.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
Donde me va bien, ésa mi patria es.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Medico curate a ti mismo.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Si truena es porque va a llover.
Te casaste, te entera.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Pan tierno, casa con empeño.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
El que tiene es el que pierde.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Refran viejo, nunca miente.
Otro gallo le cantara.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Cada cosa pía por su compañía.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Refranes y sustos, hay para todos los gustos.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Vence en la mocedad los días buenos, y para la vejez quedan los duelos.
El sexo nos hace perder la cabeza
Ponte a casar y echa tu fama a rodar.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
No te asombres por poca cosa.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
A burra vieja, albarda nueva.