El hombre sabio aprende a costa de los tontos.
Aquel que reconoce la verdad del cuerpo puede entonces conocer la verdad del universo.
Para enero, oliva en el brasero.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Más come en una semana un gato que cien ratones en todo un año.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Febrerillo, mes loquillo.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Buena será tu suerte, si mueres antes de que llames a la muerte.
Quien se fía de un lobo, entre sus dientes muere.
Pleito y orinal llevan al hombre al hospital.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Esposa mojada, esposa afortunada
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Como te presentes, así te mirara la gente.
En arca abierta, el justo peca.
La prisa produce desperdicios.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
El que manda, manda.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Casa ordenada, casa salvada.
Ha de salir la corneja al soto.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Predicar en desierto, sermón perdido.
A ruin, ruin y medio.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Nada puede dar quien nada tiene.
Mal se cuece olla que no se remece.
Aquí hay gato encerrado.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Necio que calla por sabio que pasa.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.