En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Hijos y hogar, son la única verdad.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Nunca falta de que reírse.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
La muerte es tan cierta como la hora incierta.
Rápido significa: lento pero sin pausa?
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Más mato la gula que la espada.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Panza llena, quita pena.
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Amigo lejos, amigo muerto.
Tres al saco y el saco en tierra.
Canas y armas vencen las batallas.
Voz del pueblo, voz del cielo.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
Como la espada, así la vaina.
El que quiere mentir, alarga los testigos.
Fingir no es mentir.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Vida bien concertada, vida holgada.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
Lengua malvada corta más que espada.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Fingir ruido por venir a partido.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
El tiempo es el mejor consejero
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Como se vive, se muere.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Sapos cantando, buen tiempo barruntando.
A traidor, traidor y medio.
Flor temprana fruto no grana.