No olvide su cuna quien haga fortuna.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Al higo por amigo
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Malos humores salen con buenos sudores.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
El que está bien no para hasta que se pone mal.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
El peje que olió el señuelo, ya no se traga el anzuelo.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
El trabajo ennoblece.