Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Estoy como gallo en corral ajeno
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
El buey solo bien se lame.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
A fullero, fullero y medio.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Sube la escalera como viejo, y llegarás como joven.
Con la boca es un mamey.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Al amigo no apurarlo ni cansarlo.
No hay mejor salsa que el hambre.
Fíate del santo y no le prendas vela.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Esto es como una cena de negros.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
A la vejez, dinero y mujer.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Quien hace malas, barrunta largas.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Músico pagado no hace buen son.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
A caballo que te regalan no pongas reparos en la capa.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
Al pez, una vez.
De fuera vendrá quien de casa me echará.