A gran chatera, gran pechera.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
A falta de pan, buenas son tortas.
Este se mete como Juan por su casa.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Bien está el pájaro en su nido.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Carne de cochino, pide vino.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Al mal trabajador no le viene bien ningún azadón.
Puso pies en polvorosa.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
El golpe de la sartén, siempre tizna y no hace bien.
El que se convida, fácil es de hartar.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Toro y gallo, y trucha y barbo, todo en Mayo.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.
Feria de loco es el mundo todo.
Un clavo saca a otro clavo.
El que se casa, quiere casa.
Más vale mendrugo que tarugo.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Como es la mujer, así es la casa.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Para conservar amistad, pared en medio.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Con salchichón, siempre es ocasión.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
Hacer bailar el trompo en la uña.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.