Harta el pan casero, y no el del panadero.
Búho que come, o muere.
A un fresco, un cuesco.
Buen podador, buen viñador.
Espuela de plata, también hiere y mata.
Burro cansado, burro empalmado.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Sacar las castañas del fuego.
Badajo alto, campana rota.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
El ceremonial es el humo de la amistad
Cada uno en su casa es rey.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Ítem de lista viñeteada
Cántaro roto para tiesto vale.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Mucha carne, moitas enfermedades.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Por San Pedro, saca el ajo y planta el puerro.
La casa esta donde el corazón.
Abril llovedero, llena el granero.
Como pecas, pagas.
La hoguera no se doblega, si más leña se le agrega.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
A fuego y a boda va la aldea toda.
Al albañil no le pongas la mesa hasta que le veas venir.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
El hierro caliente se dobla fácilmente.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
De trigo o de avena, mi casa llena.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Donde tengas la olla no metas la polla.
En cada casa, un solo amo.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Otra cosa es con guitarra
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Dar caramelo.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
A burra vieja, albarda nueva.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.