La leña torcida da fuego recto.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
La muerte no anda en zancos.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
De abrigado a nadie vi morir, de desabrigado sí.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Al roble no le dobles.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Hablen cartas y callen barbas.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Andarse por las ramas.
En tu casa no tienes sardina y en la ajena pides gallina.
El que con cojos anda se llama bastón.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Si vives de fiado, vives señalado.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Víbora que chilla no pica.
El loco, por la pena es cuerdo.
La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Las únicas cuerdas que producen libertad son aquellas de las que surge música.
Ir a matar lobos no es para bobos.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
A muller é o carniceiro médralle a carne na man.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Junto al río o al convento no hagas nada de fundamento.
No dar su brazo a torcer.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
No lleves leña al monte.
No pongas al ruin en zancos; que te escupirá desde lo alto.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Antes verdugo que ahorcado.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Vicio no castigado crece desatado
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Golpe de cobre nunca mato a hombre.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Nunca te apures para que dures.