O Cesar, o mierda.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
A la mujer y al aguardiente, ¡de repente!.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
A la moza que ser buena, y al mozo que el oficio, no les puede dar mayor beneficio.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Guarda que comer y no que hacer.
A la mejor cocinera, se le ahuma la olla.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Mi mujer ha malparido, trabajo perdido.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
A golpe dado no hay quite.
Ningún burro tropieza dos veces en la misma piedra.
Buey harto no es comedor.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
A hora mala no ladran canes.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
La mujer llora antes del matrimonio, el hombre después.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Si quieres ser estimada no te roces con cualquiera, que la fruta mayugada se pudre y no hay quien la quiera.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Oye, ve y calla, y con nadie tendrás batalla.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Ama sois mientras el niño mama; después ni ama ni nada.
Mujer Besada mujer ganada.
Donde comen dos comen tres.
A dos palabras tres porradas.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Dios castiga sin piedra ni palo.