Nunca falta de que reírse.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
A la ballena todo le cabe y nada la llena.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
La espina saldrá por donde entró.
A preguiça se deu bem.
Cuanto vino entra, tantos secretos salen.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Raton que solo conoce un agujero pronto cae del gato en el garguero.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Su ladrido es peor que un mordisco
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
La zorra no se anda a grillos.
Más vale callar que con borrico hablar.
Inútil como bocina de avión.
El que callar no puede, hablar no sabe.
?Más vale morir en vino que vivir en agua?, le dijo el mosquito a la rana.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Gato enratado no quiere pescado.
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Buey que muge, todos le temen.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Gusto secreto, no es gusto entero.
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
La gente discreta, no suelta la jeta.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Una golondrina no hace verano.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Agua no quebranta hueso.
Es gusano de la misma guayaba.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Dando dando, palomita volando.
El diente de la cabra menos come que daña.
Si la lengua erró, el corazón no.
Parece hormiga y es avispa.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.