No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Por donde entra la cabeza, todo el cuerpo entra.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
La flauta siempre se toca, soplándola con la boca.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Todo bicho que camina, va a parar al asador.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Donde entra la cabeza, entra la cola
De ese infierno no salen chispas.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Gallo que no canta algo tiene en la garganta.
Con tontos, ni a coger hongos.
Fruta desabrida, no es apetecida.
No cierres una puerta, si no has abierto otra.
De dientes pa'fuera.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Querer matar dos moscas de un golpe
De tal colmena tal enjambre.
Callado mata conejo.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
La sal no es atacada por las hormigas.
El agua corriente no se corrompe y a los goznes de la puerta no los carcomen los gusanos.
La zorra no se anda a grillos.
Se llena antes el ojo que el papo.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Quien mete la mano, lo pica el gusano.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Que no te den gato, por liebre.
Boca de verdades, cien enemistades.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Oveja que anda, bocado halla.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Casa sin moradores, nido de ratones.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Después de comer miel, nada sabe bien.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
La risa abunda en la boca de los tontos.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
No hay tal reja como el culo de la oveja.