Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Abre la boca que te va la sopa.
En almoneda, ten la boca queda.
De lo vedado, un solo bocado.
En boca del mentiroso lo cierto se hace dudoso.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Mano que te da de comer no has de morder.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Boca abierta, dientes de oro.
Pobre atestado saca mendrugo.
El que araña y muerde, poco puede.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Non hai pega sen mancha branca.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
El mosquito de uno es el camello de otro.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
El pájaro no se caga en el nido.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
La rata avisada, no muerde carnada.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Por la boca muere el pez y el piloto por los pies.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Un candado para la bolsa y dos para la boca.
Cabeza loca, la pierde su boca.
Estómago vacío no tiene oídos.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
En mente obtusa, la letra, ni a punta de palo penetra.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Haber gato encerrado.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Mal oledor, mal catador.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Lisonjas en boca de embajador tienen mal sabor.
Es más entrador que una pulga.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Maldigo el diente que come la simiente.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Tragando aunque sea saliva.
La verguenza, cuando sale ya no entra.