El que cree en espantos, hasta de la camisa se asusta.
Fingir locura, es a veces cordura.
Hay que predicar con el ejemplo.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El ojo es más grande que la barriga.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Hay confianzas que dan asco.
Para saber, has de leer.
La fuerza vence, la razón convence.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Deberás fondear pensando que has de levar.
A los locos se les da la razón.
Cuando el ojo no está bloqueado, el resultado es la visión.
A dineros dados, brazos quebrados.
Papel, testigo fiel.
Al ciego no le aprovecha pintura, color, espejo ni figura.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Esto vale lo que un ojo de la cara.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Al papel y a la mujer hasta el culo le has de ver.
Maña y saber, para todo es menester.
Para aprender, lo principal es querer.
Lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
Mas vale ser afilador que labrador.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Mira antes de saltar.
A preguiça se deu bem.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
El sentido común es, el menos común que ves.
Jesucristo curó ciegos y leprosos; pero no bobos.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Criados, enemigos pagados.
Es tan bueno, que confunde las películas con la realidad.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Hay quien no ve su camino.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Que todo es ilusión menos la muerte.
A la mujer y al papel por detrás has de ver.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
No es lo mismo oír que escuchar.
Al cielo nadie va con ojos secos.
La mar y a la mujer, de lejos se han de ver.