Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
En buena casa, mal inquilino.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Amor y dinero nunca fueros compañeros.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Ayer putas y hoy comadres.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Todos somos iguales, pero unos menos que otros.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Por San Justo y Pastor, entran las mozas en amor y las viejas en dolor.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
El sol sale para justos y pecadores.
Flor temprana fruto no grana.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene.
Consejos a viejas y pláticas a gitanos, trabajos vanos.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.