Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
Abriles y jornaleros, pocos de buenos.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Debajo del buen sayo está el hombre malo.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Mal reposa la vida dudosa.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El buen traje encubre el mal linaje.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
La diferencia entre los buenos y los mejores es el corazón.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
Enero mojado, bueno para el tiempo y malo para el ganado.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
El verano es la madre de los pobres
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
El que tiene buenos padrinos, no se cae dentro de la pila.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Olla quebrada, olla comprada.
Para hacer poco y malo no hace falta salir temprano.
En este mundo traidor, al mejor tratan peor.
Más vale aprender de viejo que morir necio.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
Necio es quien con necios anda.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
El que bien ama, tarde olvida.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
El mundo está vuelto al revés
Mala olla y buen testamento.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
Bien ora quien bien obra.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.