Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
El buen paño dentro del arca se vende.
Cuatro bueyes en una carreta, si bien tira para arriba, mejor tira para abajo.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
El alcalde de mi pueblo, ¡qué burro tiene que ser!, para mandar en nosotros, que semos más burros que él.
El que mal anda, mal acaba.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
Por las vísperas se conocen los santos.
Al hombre valiente, espada corta.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Tal para cual, la puta y el rufián.
El tropezón enseña a sacar el pie.
Quien no se arriesga no conquista
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
Dar palos de ciego.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Abad y ballestero, mal para los moros.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
La ocasión hace al ladrón y el agujero al ratón.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Aquí hay gato encerrado.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Cada loco con su tema.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
El haragán es el hermano del mendigo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.