Chapucero es el barbero que deja rasposo el cuero.
Pola boca morre o peixe. Por la boca muere el pez.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
De joven maromero y de viejo payaso.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Con putas y frailes ni camines ni andes.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
En la cancha se ven los gallos.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe
Por la barriga y la ubre, la que es vaca se descubre.
El ignorante al ciego es semejante.
En el camino se enderezan las cargas.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Benavente, buena tierra y mala gente.
Tarde, o temprano, todo lo sabe fulano.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Tropezando y cayendo, a andar va el niño aprendiendo.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Un perro sabe donde se tira comida.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
Caballo cosquilloso no lo compres, aunque sea hermoso.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
A liebre ida, palos al cubil.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Ir a amarrar el zorro.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
A la sombra del gitano, medra el villano.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Suerte, y al toro.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Aunque ande sin cincha, también relincha.
De pequeñico se doma al mimbre.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.