El que teme padecer padece ya lo que teme.
Más se mira al dador que a la dádiva.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Presto rico, presto pobre.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Antes doblar que quebrar.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Hay que dar para recibir.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
Escatimar y dar a putas.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
Prestar a nunca cobrar, llámale dar.
Mas fácil que pelar mandarina.
Hombre hablador, poco cumplidor.
A dineros dados, brazos quebrados.
El que se brinda se sobra.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Es más fácil conocer al enemigo que al amigo.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Más vale que sobre que no que falte.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Miente tu por mi, y yo jurare por ti.
Chupar y figurar es fácil de llevar.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
El que poco pide, poco merece.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Mas vale ser afilador que labrador.
A confesión de parte relevo de prueba.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Más vale algo que nada.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
El que presta, a pedir se atiene.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Más fácil es caerse que levantarse.
Se sincero y honesto siempre.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El que da primero da dos veces.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
La que fácil llega, fácil se va.
Es mejor deber dinero y no favores.
Paga para que te acrediten.
Más fácil es hacer la llaga que sanarla.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.