Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Secreto a voces.
No es lo mismo predicar que dar ejemplo.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
Dando dando, palomita volando.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Criticar es más fácil que imitar.
A más años, más desengaños.
Pobre atestado saca mendrugo.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Es más fácil saber como se hace una cosa que hacerla.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Nada puede dar quien nada tiene.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
El que algo teme, algo debe.
El que jura miente.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
El que ama, teme.
Bien reza, pero mal ofrece.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Lo difícil es tener, si no sabes mantener.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Fiado has, tu pagarás.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Darle a una persona todo tu amor, no es un seguro de que siempre te amara.
Lo que es duro de ganar, es difícil de gastar.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El que da porque le den, engañado debe ser.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Es más fácil meterse en un problema que salir de él.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Es más feliz el que regala que el que recibe.