A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Ajo dulce ni leño sin humo.
Ajo dulce no hay.
A la larga, lo más dulce amarga.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
A nadie le amarga un dulce.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Arte para lograr es el dulce hablar.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
Dulce y vino, borracho fino.
El borracho fino, después del dulce, vino.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
El relajo es dulce después del trabajo.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
No soy ninguna perita en dulce.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Que dulce queda la mano al que da.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
El amor es una extraña criatura dulce y absurda que se alimenta de fantasía y muere de saciedad
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
No resulta dulce el melón recogido cuando está verde.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.