Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
De ninguno seas muy compañero.
El malo come pechugas y el bueno come lechugas.
A dos puyas no hay toro bravo.
Menos correr y más hacer.
La mula y la mujer son malos de conocer.
Con ladrones y gatos, pocos tratos.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
Un indio menos, una tortilla mas.
Dos testigos matan a un hombre.
Con un fraile no puede nadie, con dos, ni Dios, con una comunidad, ni la Santísima Trinidad.
El que más hace, menos alcanza.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
El más gallardo señor, también peé de mal olor.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
Componte para el marido y no para el amigo.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Mas cuesta alimentar un vicio, que criar dos hijos.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Además de cornudos, apaleados.
De los hijos, el que muere, el más querido.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Al loco y al fraile, aire.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
A hijo malo, pan y palo.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.