Gran poder tiene el amor, pero el dinero mayor.
Al hombre y al oso, lo feo lo hace hermoso.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
A chico santo, gran vigilia.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Buitres y milanos, primos hermanos.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
No hay más mala gente que hombres y mujeres.
Más corre un galgo que un podenco.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
A chico pajarillo, chico nidillo.
No hay hombres pobres, sino pobres hombres.
Buena mula, mala bestia.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
Madre hay una sola.
En cada casa, un solo amo.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Cada cual a lo suyo.
Juntos en las duras y en las maduras.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Freídle un huevo, que dos merece.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Si hay trato, amigos pueden pueden ser el perro y el gato.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Ninguno ganó fama dándole las doce en la cama.
Más chulo que un ocho.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Cuanto más pobre, más hijos.
Madre no hay más que una.
Con chatos, poco o ningún trato.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Un deportista más, un delincuente menos.
Hombre que no roba y gato ladrón, los dos cumplen su obligación.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
Paja triga hace medida.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Muchos pocos hacen un mucho.