El ignorante y el ciego caminan a tiento.
El amor encogido en poco es tenido.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Seguro va al juicio, el que tiene el padre alcalde.
De boca para fuera.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
La mujer rogada y la olla reposada.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
En casa de la mujer rica, ella manda y ella grita.
Mallorquina, puta fina
Mi marido es tonto y yo vivaracha; cuando yo salto, el se agacha.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Nunca falta un roto para un descosido.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
La morena, de azul llena.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Cuando Dios se hizo hombre, ya el diablo se había hecho mujer.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Dame dineros y no consejos.
Fruta prohibida, más apetecida.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Hijo de tigre sale pintado.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
En el marido, prudencia; en la mujer, paciencia.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
No importa el color del gato, lo importante es que se coma a los ratones.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Loro viejo no da la pata.
De noche todos los gatos son negros.
Cuanto más viejo más pellejo.
La templanza menos mata, que la gula y la tomata.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
De bien en mejor.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La única razón por la que el universo es infinitamente grande, es por que el ser humano es infinitamente pequeño.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Tres estornudos, resfriado seguro.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Ir a matar lobos no es para bobos.
A ruin, ruin y medio.