Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Hablar bajo y obrar alto.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
Más haces callando que gritando.
Muerto por una, muerto por varias.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Penas amargas, son menos largas.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Amores de lejos no son parejos.
La fuerza mas grande del hombre radica en el corazón.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
El muchacho que es llorón y tú que me lo pellizcas.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
El gusto se rompe en géneros.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Como es el padre, así es el hijo.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Con putas y bretones pocas razones.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Nadie se muere dos veces.
Del niño el beso, del viejo el consejo.
Mis hijos criados, mis cuidados doblados.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
La ley pareja no es dura.
Reino dividido, reino perdido.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Vino y mujeres, dan más pesares que placeres.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Cuando un hombre hace el tonto, siempre es por una mujer.
De casas y de potros que lo hagan otros.
El encanto de la mujer puede más que el coraje del hombre
El Santo más milagrero es, San dinero.