La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Ojo por ojo y diente por diente.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Taberna sin gente, poco vende.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Al último siempre le muerde el perro.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
El cornudo es el último que lo sabe.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Poco dinero, poco sermón.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Alza en lodo y siembra en polvo.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Abrojos, abren ojos.
Son como uña y mugre.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
En Briviesca, el que no caza, pesca.
Por pedir, nada se pierde.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Después de comer miel, nada sabe bien.
El trigo tardío no alcanza al temprano, ni en paja ni en grano.
Caerá el azuela, y meterá a Garcigüela.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Hasta lo que no come le hace daño.
De baños y de cenas están las sepulturas llenas.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
La espina saldrá por donde entró.
Dulce y vino, borracho fino.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
Buena crianza no pierde punto.
Más doblado que carpa de camión.
Tiene más dientes que una pelea de perros
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Dar palos de ciego.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.