Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
La verdad sale en boca de los niños.
La caca, limpiarla en casa, y no sacarla a la plaza.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
A gran salto, gran quebranto.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Agua al higo, que ha llovido.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Llamame tonto y dame pan.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Casa y potro, que lo haga otro.
Dinero de canto, se va rodando.
Caliente la comida y fría la bebida. Porque para ser sanas deben ser así.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Serio como perro en bote.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
El buen vino en vaso chico.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Cerrado a cal y canto.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
Manda, manda, Pedro y anda.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
Muchachada esbelta y fina, tiene la carne apretada.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
El que fua a Sevilla perdió su silla.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
La gloria, a la larga, se torna amarga.