El arado rabudo, el arador, barbudo.
Cavas tu tumba con los dientes.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Quien gasta y no gana, ¿de qué comerá mañana?.
Leche y vino, veneno fino.
Pobreza, víspera de vileza.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
A estómago lleno todos los alimentos le parecen malos o indiferentes.
Para todo perdido, algo agarrado.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Tras de corneados ? Apaleados.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
A las penas y al catarro, hay que darles con el jarro.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Cada ollero alaba su puchero.
Zapatazo que le duela, a quien sin llamar se cuela.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
Molino cerrado, contento el asno.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Gota a gota, la mar se agota.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
El burro hablando de olotes.
Agua en Marzo, hierbazo.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
De perdidos, al río.
Quien se siente mocoso, se suena los mocos.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
El maíz tendrás colgado, de las vigas del sobrado.
Casa convidada, pobre y denostada.
El cebo oculta el anzuelo.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.