Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Lentejas, comida de viejas.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El golpe de la sartén, aunque no duela, tizna.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Hablar por la boca del ganso.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El que no engorda comiendo, no engorda lamiendo.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Nunca cages mas de lo que comes.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
No se toman truchas a bragas enjutas.
Al perro más desmedrado dan el mejor bocado.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Con pan y vino, se anda el camino.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
En casa llena presto se guisa la cena.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
El que escupe para arriba, le cae la saliva en la cara
Mierda que no ahoga, todo engorda.
Tiene el sartén por el mango.
Vale más pan con amor que gallina con dolor.
Olla reposada, no la come toda barba.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El jornal entra por la puerta, y se va por la chimenea.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Cada mochuelo, a su olivo.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Sé arrojado, pero no demasiado.