El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
El hombre muere, pero su obra vive y permanece.
A gran prisa, gran vagar.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Habiendo un hueso entre ellos, no son amigos dos perros.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El agraviado, nunca desmemoriado.
Atente al santo y no le reces.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
La fantasía es necesariamente inútil
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
Condición es de mujer despreciar lo que dieres y morir por lo que le niegues.
No creó Dios al burro para músico.
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
La justicia debe llegar hasta el ladrón
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La buena vaina no hace buena la espada.
A quien hace mal, uno, al lisonjero, ninguno.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El mal y el bien no son amigos, pero son vecinos.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
A Dios de rodillas, al rey de pie, y al demonio en el canapé.
Al fuego y al fraile no hurgarles. Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.