Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
La mala fe, no pare hembra.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Oveja harta de su rabo se espanta.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Vale más un fiero león delante de uno que un perro traidor detrás.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
Boca de verdades, temida en todas partes.
Santo que mea, maldito sea.
Yerra, y no poco, el que discute con un loco.
El que demonios da, diablos recibe.
La mitad de nuestras equivocaciones nacen de que cuando debemos pensar, sentimos, y cuando debemos sentir, pensamos.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Hasta los animales se fastidian.
Mala es la hembra, peor es la sed; si una mata, otra también.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Quien bien hace a su enemigo, a Dios tendrá por amigo.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Querer matar dos moscas de un golpe
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Adulador, engañador, y al cabo, traidor.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Suele ser disparate levantar la liebre para que otro la mate.
Con el amor está el temor
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
A falta de caballos, que troten los asnos.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Bestia que no es tonta, sabe quien la monta.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
Rectificar es de sabios.
Una mentira puede matar mil verdades.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El que da y quita, con el diablo se desquita.