Llevar y traer, de todo ha de haber.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Las prendas de ropa son alas.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Precaverse contra un posible percance.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Madre muerta, casa deshecha.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
No digas que eres feliz hasta que tu enemigo se haya ido
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Orden y contraorden, desorden.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Serio como perro en bote.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Habla directamente al corazón.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
El vino hace buena sangre
El que siembra tormentas recoge tempestades.
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
Hay que dar tiempo al tiempo.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Ver y no tocar, se llama respetar.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La ira es locura el tiempo que dura.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.