Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
El mejor suegro, vestido de negro.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Hombre refranero, medido y certero.
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Quien calla otorga
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
El que mucho abarca, poco acaba.
El hombre casado, ni frito ni asado.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
A donde fueres haz lo que vieres.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Una tormenta de arena pasa; las estrellas permanecen.
El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
Da y ten, y harás bien.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Pan para hoy, hambre para mañana.
Lo bien hecho bien parece.
La intención hace la acción
Lo que tiene que ocurrir, nadie lo puede eludir.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Donde se pace, que no donde se nace.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
No juzgues el barco desde tierra
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Vida sin amigos, muerte sin testigos.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
A la fuerza, ni la comida es buena.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Cantad al asno y soltará viento.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Moro viejo, mal cristiano.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Ignorante y burro, todo es uno.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.