El que bien reparte, se lleva la mejor parte.
De lo perdido, lo que aparezca.
Bien guardar no es poco ganar.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Hablando nos entendemos.
Compra en plaza y vende en casa.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Buena condición vale más que discreción.
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Dan darán, dicen las campanas.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Obras vea yo; palabras, no.
Aceite, hierro y sal, mercaduría real.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Maña y saber, para todo es menester.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
El trabajo es tan feo que hasta pagan por hacerlo.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Chico de plaza, chico de mala raza.
El hombre propone y Dios dispone.
De buena harina, buena masa.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
Donde hay nobleza, hay largueza.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
A chico pié, gran zapato.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Músico pagado no hace buen son.
Ni miento ni me arrepiento.
Hablando la gente se entiende.
No saber una jota.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Dame pan y dime tonto.
Quien se casa, casa quiere.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
A por uno voy, dos vengais, si venís tres, no os caigáis.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.