Chica es la aguja, y se halla si bien se busca.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Al pino por donde vino.
Carne a carne, amor se hace.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Piensa mal y acertarás.
Al roto, patadas y porotos.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Quehacer trabajoso, quita alegría y reposo.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Obra acabada, a dios agrada.
El papel aguanta todo lo que le pongan.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
El zapato malo malo, más vale en el pie que no en la mano.
El que apurado vive, apurado muere.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
La sugestión obra.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Vivir es morir lentamente.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La virtud en sí es un premio
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Dar antes que amagar.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Hacer de una pulga un elefante.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
La zorra, por la cola.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Donde aprietan, no chorrea.
El que regala, no vende; pero sorprende.
En buena casa, mal inquilino.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.