¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
A buenos ocios, malos negocios.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Si el aire frío salta El Pirineo, por todas partes nieve y hielo veo.
Riñas de enamorados, amores doblados.
A buen bocado, buen grito.
El rocín, para polvo; la mula, para lodo; el mulo, para todo.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Abrazo flojo, amor poco; abrazo apretado, ese sí que es abrazo.
Buena fama merece quien por su patria muere.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
El que con cojos anda se llama bastón.
Si no vas a planchar, no arrugues.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Reniega del amigo que se come lo tuyo contigo y lleva lo suyo consigo.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Juegan los burros y pagan los arrieros.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
El que espera desespera.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Para vos me peo y para otro me afeito.
Donde hay gana, hay maña.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Con pan, vino y carne de cochino, se pasa bien el mal camino.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Quien bien ata, bien desata.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
El abad canta donde yanta.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.