Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Leche y vino, veneno fino.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Donde hay amor, hay dolor.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Para creer hay que querer creer
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Cuando hay santos nuevos, los viejos no hacen milagros.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
El que está debajo del peral, coge la mejor pera.
Diciembre decembrina, hiela como culebrina.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Castañas en cocción, en otoño o en invierno, buena alimentación.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Cuentas viejas líos y quejas.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
El silencio es más disiente, que la palabra imprudente.
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
La risa hace buena sangre
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.