Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
El dolor embellece al cangrejo.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Burro suelto del amo se ríe.
La lengua larga es señal de mano corta.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
Oir a todos, creer a pocos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Cada uno canta como quiere.
En el refugio del otro vive cada uno
En las damas el desdén, es algo que parece bien.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
Al dibujar una rama es necesario escuchar el soplo del viento.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Cada uno con su humo.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Hacerse la boca agua.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Aquellos son ricos, que tienen amigos.
Lo pasado, pisado.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
A la lengua y la serpiente hay que temerles.
Principio quieren las cosas.
De padres cantores, hijos jilgueros.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Del joven voy, del viejo vengo.
El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
Hijos casados, duelos doblados.
Al rebuznar se verá quien no es león
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Vence al enemigo sin manchar la espada.