Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Cuervo con cuervo, no se quitan los ojos.
Ser capaz es ser útil, ser incapaz es ser algo menos.
Dulce y vino, borracho fino.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El que es pendejo ni de dios goza.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Con dinero baila el perro.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Oro es, lo que oro vale.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
Chiquito, hasta el asno es bonito.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Por Santa Catalina mata la cochina, por San Andrés, mata tu res; y si no tienes qué matar, mata a tu mujer.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
La modestia es la auténtica belleza de una mujer
Con uno solo de sus cabellos una mujer puede arrastrar un elefante.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Los recuerdos buenos duran mucho tiempo, los malos mucho mas.
Aquí no más mis chicharrones truenan.