Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Una persona supero proteccionista tien infortunios (tener cuidado excedente invita desgracias).
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Es cualquier baba de perico.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Antes di que digan.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
De luengas vías, luengas mentiras.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
No hay que llevar cocos al puerto.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Cambios de tiempo, conversación de estúpidos
El corazón humano es difícil de palpar, como la molleja del pato es difícil de pelar.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Hasta los animales cuidan sus crías.
Del mal que uno huye, de ese muere.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Si quieres que algo se haga, encárgaselo a una persona ocupada.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
La mentira sale por la punta de la nariz.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
La sed del corazón no se apaga con una gota de agua
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Cual andamos, tal medramos.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El que afloja tiene de indio.
Santo que mea, maldito sea.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Salud y fuerza en el canuto.
Si te queda el saco.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
La vida es así, y el día es hoy.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
El arroz ya está cocido.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
El hable es plata, el silencio es oro.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.