Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
Reniego de quien en Dios no cree y lo va a decir en concejo.
A quien tiene ropa y duerme en el suelo, no le tengas duelo.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
Amigo de muchos, amigo de ninguno.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Buey que rumia, nada le duele.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
A comida de olido, pago de sonido.
Aclaración no pedida, acusación manifiesta.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Culos conocidos, a cien años son amigos.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
No con quien naces, sino con quien paces.
Al amigo con su vicio.
Me traen por la calle de la amargura.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Ir del coro al caño y del caño al coro.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Zumo de limón, zumo de bendición.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
A la bota, darla el beso después del queso.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Hombre que el bien no agradece solo el desprecio merece.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.
Callen barbas y hablen cartas.
La diligencia es la madre de la buena forma.
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El que no arriesga no gana.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Mal se caza con perros desganados.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Hartas riquezas tiene quien más no quiere.
A buen puerto vas por agua.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.